domingo, 20 de noviembre de 2016

Wenceslao Balaguer (el retor Palmera), Cristóbal Aicart (el abogado) y la pía obra de constitución del Sindicato de Riegos de l'Alcora. (Un análisis crítico).


Wenceslao Balaguer (el retor Palmera), Cristóbal Aicart (el abogado)

y la pía obra de constitución del Sindicato de Riegos de l'Alcora.

(Un análisis crítico).


Los personajes.i

Si hubiésemos que eligir dos personajes que tuvieron un fuerte protagonismo en los primeros años del siglo XX el l'Alcora, estos serian sin duda D. Wenceslao Balaguer y D. Cristóbal Aicart.

D. Wenceslao Balaguer, cura insigne, participó en la III Guerra Carlista, en la que llego a ostentar un alta graduación, al terminar la guerra se exilio a Italia donde se ordeno sacerdote, en su nuevo estado parece que consiguió algún especial honor de parte de la Santa Sede, a mediados de la década de 1880, volvió a España y recalo como vicario en la iglesia de la Sangre de Castellón, por este tiempo su pensamiento político había evolucionado desde el tradicionalismo radical católico de los carlistas, a un integrismo ultramontano extremo. El cargo de vicario de la Sangre lo simultaneo con el de director del periódico a Verdad, órgano de la corriente mas integrista del catolicismo de la provincia, si sus homilías desde el púlpito de la Sangre eran unas encendidas soflamas contra todo él que el consideraba contrario a sus creencias, las editoriales de la Verdad atribuidas a su director podían sugerir y a veces ordenar de todo,ii menos el respeto a sus enemigos (no adversarios) políticos. En 1904 fue nombrado cura párroco de l'Alcora.

D. Cristóbal Aicart también procedía del carlismo, pero su evolución fue completamente distinta, se hizo liberal, gran oportunista, no se ha podido aclarar con que métodos se hizo con la propiedad de la la Fábrica Gran,
aunque su enfrentamiento al Cossi de los Fabra fue notoria, no dudo en las elecciones de 1886 (realizadas con el sistema censatario) trocar el voto de sus incondicionales en el distrito de Lucena por los de los fabristas de Morella, para hacerse con el acta de diputado por dicha demarcación, operación que sin duda propició para contrarrestar la influencia de los terratenientes conservadores de l' Alcora, comandados por D. Angel Grangel Pardo, por entonces enfrentados al Cossi, los cuales siempre ningunearon a Aicart, al que consideraban un advenedizo. En el año 1892 consiguió el acta de diputado por Lucena, esta fue su ultimo cargo a nivel nacional, pasando a centrarse en la política a nivel provincia donde llego a presidente de la Diputación (en un pequeño periodo en que se debieron de despistar los Fabra en 1902), llego a ser presidente de una de las fracciones del partido liberal en la provincia.

Hacia primeros de siglo XX, los conservadores, los confesionistas e incluso parte de los tradicionalistas (carlista) hacen piña con el Cossi, dejando al Partido Liberal como la única fuerza política capaz de oponerse al fabrismo, es en esta época cuando coinciden nuestros personajes, antiguos correligionarios, en l'Alcora.iii

La Obra.

La constitución de la Comunidad de Regantes de Alcora, se enmarca dentro de un amplio movimiento propiciado por la jerarquía Católica a nivel internacional, a la sombra de las propuestas sociales propiciadas por el Papa León XIII, en el territorio de la Comunidad Valenciana la acción se centro en los sindicatos y cooperativas de crédito, pero también se propiciaron las Comunidades de Regantes, aunque los presupuestos para su creación fueron completamente distintos pues el verdadero objetivo de las comunidades de regantes era el de preservar los derechos de los mayores propietarios de superficies regables. En la dedaca de 1890 se crearon la mayoría de los sindicatos de riegos de La Plana, concretamente el de Castellón fundado por el dirigente del agrarismo Católico en la provincia D. Catalino Alegre, la justificación para arrebatar al Ayuntamiento de Castellón la gestión del riego de la huerta fue, la dejadez que según los promotores en que el Ayuntamiento tenia sobre los asunto del agua.

Resumimos el caso de la Comunidad de Regantes de la Huerta Mayor de Alcora.

Hasta la constitución de la Comunidad de Regantes, los asuntos referentes a la utilización del agua captadas por el azud viejo del Río Lucena, que regaban lo que se conoce como Huerta de la Vila, eran administrado por el Ayuntamiento, en el resumen de cuatro actas del Ayuntamiento del mes de Julio de 1900, en dos se hace referencia a poner tandeo a la huerta, el acequiero dependía directamente del alcalde, no parece que le Ayuntamiento en el caso de l'Alcora tuviese abandonado el asunto del riego, por lo que la iniciativa de constitución de la Comunidad se debió a la preocupación de los mayores propietarios de la huerta, de que, tras la implantación del sufragio universal masculino por Ley de electoral de 1.890, el Ayuntamiento fuera dominado por personas ajenas a la propiedad de la huerta, y que la administración del agua por el mismo, pudiese perjudicar los derechos de los regantes.

La Ley de Aguas de 1.879 en su artículo 232 provee que serán las Ordenanzas de la Comunidad las que determinaran el número de sus síndicos, así como la forma de elección, con lo que esta podía estar relacionada con la cantidad de tierra regable (en este caso se opto por conceder un voto por “barcella” o fracción) con esta formula, la Comunidad pasaba a estar controlada por los mayores propietarios de tierras regables.

Por lo anterior podemos afirmar que la iniciativa de la creación de las Comunidades de Regantes por la jerarquía de la Iglesia junto a los agraristas católicos, se correspondía mas a conservar los derechos de los terratenientes que a una supuesta promoción social de los pequeños agricultores. En l'Alcora la iniciativa la llevo el que era su cura párroco D. Wenceslao Balaguer que fue el primer presidente de la Comunidad de Regantes.

Según el libro de actas de la Comunidad de Regantes, está se reunió por primera vez el 19 de marzo de 1907, la oposición del Ayuntamiento fue notoria, así como enfrentamiento del Sindicato con D. Cristóbal Aicart, el agua en aquellos tiempos era poder, quien la administraba podía mantener una red cliente-lar capaz de decantar el resultado de las elecciones, dominar el ayuntamiento y el distrito electoral, de hecho de 1904 a 1923 exceptuando las elecciones de 1907, en el distrito de Lucena gano todas la elecciones D. Vicente Cantos Figueroa, pupilo de D, Cristóbal Aicart.

Pero para D. Cristóbal no era solo una cuestión de poder, a parte de esto, las gentes del Sindicato en un principio se consideraron como únicos dueños del agua, oponiéndose a cualquier otro uso de agua incluido la higiene y salubridad de la población, D. Cristóbal consideraba que un antiguo privilegio procedente de la antigua administración señorial por el que la Fábrica y el Molino Barniz estaban exentos de contribuir a los gastos que podía conllevar el suministro del agua seguía estando en vigor, por lo que se negó a pagar cualquier tasa que el Sindicato quería imponerle, el 17-12-1907 se acuerda que el agrimensor que esta midiendo la huerta se persone en la fábrica del Sr. Aicar y que cubique el agua que se consume, y que si el dueño le niega la entrada se le requiera ante notario. El 17-8-1908 se prohíbe el uso del agua a la fábrica y molino, hasta que se pongan al corriente de pago. Las intervenciones de D, Cristóbal en las juntas generales, fueron tempestuosas, constando en actas que muchas de sus expresiones no se corresponden con el Orden de Día y no deben consignarse.iv

El 25 de Diciembre de 1908 dimitió D, Wenceslao como presidente de la Comunidad de Regantes, mas en enfrentamiento de esta con D. Cristóbal y el ayuntamiento no ceso, cuando el gobierno de la provincia estaba en mano de los liberales las presiones sobre el Sindicato eran de todo tipo, consiguiendo suspender al Sindicato y devolver la gestión al Ayuntamiento con fecha 21 de Julio de 1911.

El sentido de propiedad del agua así como de las infraestructuras preexistentes a la constitución del Sindicato, llegaron a su máxima tensión con la construcción del lavadero que para facilitar la higiene de la población, el Ayuntamiento construyo en el interior de la Balsa de la Vila en 1910, dando comienzo en litigio que no llego a solucionarse, hasta que en 1914 el Sindicato desistió en la demanda.v

El Sindicato permaneció suspendido hasta el 26 Septiembre de 1.914, cuando por sentencia de la Sala de lo Contencioso Administrativo del Tribunal Supremo, dejo sin efecto la Orden derogatoria de 21-07-1911, el abogado del Sindicato fue D. Juan de la Cierva y Peñafiel, importante miembro del Partido Conservador (ala agrarista), y el mayor terrateniente de la huerta de Murcia, fue siete veces ministro entre 1.904 a 1931.
Mi intención al escribir este articulo ha sido el desmitificar algunos hechos y personajes, que tal vez la evolución posterior de la obra que han comenzado supera su intención primigenia, otorgando a la obra y los personajes una relevancia que no merecen. El Sindicato de Riegos consiguió un gran hito dentro de la historia de nuestro pueblo, fue la construcción de Pantano, obra debida a la tenacidad de D, Vicente Gasch Grangel, incluso enfrentándose a algunos de los promotores de la constitución de la Comunidad de Regantes, en cuanto a la vertiente social del Sindicato tal vez fue importante en los años 50 y 60, cuando la mayoría de los grandes terrateniente que lo costituyeron había vendido sus tierras por falta de rentabilidad, y habian marchado de l'Alcora, y por supuesto muy alejada a la intención de sus promotores. De D. Wenceslao, conservamos una lapida puesta en un nicho donde al parecer no están sus restos, bien esta así, los personajes como él bien es el saber que existieron y punto. D. Cristóbal tiene una calle, tal vez la merezca por su intento de recuperar la fábrica, cosa que es seguro no hizo por altruismo, pero al fin y al cabo su calle es de estas que aunque céntrica solo es utilizada por los que en ella viven, y solo ellos saben su nombre, no es para mas. En cuanto a la gestión del agua, no es descabellado pensar, que cuando se jubile el actual secretario, tenga que volver a ser gestionado por el Ayuntamiento.





iLos datos biográficos de los dos personajes se pueden consultar en el calendario de la Caja Rural de San José de l'Alcora 2017, magnifica obra de José Manuel Puchol Ten. Están seguidos pero en diferente página. speremos que no se peleen.
iiLos ejemplares publicado de “La Verdad” se encuentran digitalizado en la web del Archivo Municipal de Castellón en su sección “Hemeroteca”.http://archivo.castello.es/hmca/listado/consulta.html
iiiPara mayor detalle ver en este mismo blog entradas 27-5/6-6/6-9 Elecciones en el distrito de Lucena 1876-1923 I/II/III
ivVer mayor detalle en mi blog temático sobre el Regadío el l' Acora, enlace en este mismo blog.
vVer en este mismo blog entrada de 28-12-2011 “El lavadero de l'Alcora”

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